Deberá de esperar el autobús junto al poste de parada o marquesina y cuando lo vea aproximarse hacer una indicación al conductor para informarle de la intención de subir.
Espere a que este se encuentre estacionado en la misma para aproximarse, si lo intenta antes puede resultar peligroso.
Si en la parada coinciden más de una línea y el autobús al que pretende subir está situado en segundo lugar, tiene que acercarse al mismo cuando haya abierto las puertas.
Procure tener preparado el título de transporte que vaya a utilizar o, en su defecto, el importe para adquirir el billete.
Por la seguridad y el confort del resto de pasajeros, el conductor decidirá si se puede acceder al autobús llevando bultos o maletas que, por sus dimensiones o características, puedan dificultar la movilidad en el interior del autobús.
Alguna vez, un autobús de la línea puede pasar por la parada sin recoger viajeros o el conductor indicar que va limitado hasta un punto intermedio de su recorrido; ello normalmente se debe a la corrección de una alteración de frecuencia o a otra incidencia en el funcionamiento de la línea.
En la cabecera de la línea puede ocurrir que el autobús permanezca a la espera, admitiendo o sin admitir viajeros, siempre hay una razón para ello.
Las frecuencias de paso que figuran en la información de la parada o marquesina son orientativas y pueden resultar afectadas por distintos motivos.